5+1 Claves de una buena rutina de estudio

5+1 Claves de una buena rutina de estudio

¡¡¡Hola opositores!!!

Sabemos que estudiar una oposición es muy exigente para el que tiene el valor de emprenderla, ya que la recompensa lo merece. Por eso hay que ser inteligente a la hora de afrontarla, procurando que, dentro de lo exigente que sabemos que resulta, nunca se nos haga cuesta arriba, es decir, que no nos frustremos.
Por eso es una gran ayuda tener una rutina regular de estudio, para poder cumplir con nuestra planificación de temas y nos cueste lo mínimo posible sentarnos a empollar.
El establecer esta rutina regular de estudio es el segundo paso en la carrera de fondo que es cualquier oposición. El primer paso es realizar una planificación temporal de los temas, como ya vimos en nuestro artículo anterior.
Una rutina regular de estudio tiene dos beneficios fundamentales (tiene muchísimos beneficios, pero estos dos son los que más se notan):
Te aseguras una cantidad determinada de tiempo que le vas a dedicar al estudio.
Cada vez te cuesta menos ponerte a estudiar, porque creas un “hábito”.
Piensa que la rutina de estudio es tu arma contra la frustración, por eso debes diseñarla a tu medida, que se adapte a ti. Aquí tienes unos consejos que te ayudarán a crear tu rutina perfecta:

1. Conócete a ti mismo.
Tal y como dijo Sócrates, el conocimiento de uno mismo es importantísimo. Debes prestar atención qué momentos del día son los más productivos para ti. Hay gente que estudia mejor a primera hora de la mañana, o por la tarde, o incluso por la noche. Dedica tiempo a pensar cuando tu cerebro se concentra mejor para acotar el tramo o tramos del día que le vas a dedicar.

2. Elije el lugar.
Debes analizar cuál va ser el entorno físico en el que vas a desarrollar mejor tus capacidades. Puede ser en una biblioteca, o en tu casa; en tu habitación o en el salón… lo importante es que cuando lo decidas, lo uses siempre (siempre que puedas, pero sí con normalidad). El lugar debe cumplir unas condiciones mínimas que permitan que te concentres y que aproveches el tiempo al máximo.

3. Decide cuanto tiempo vas a dedicar cada día.
Recuerda que las sesiones de estudio no deben de superar una hora, tras la cual habrás de hacer un pequeño descanso. Dependiendo tanto de la oposición como de cada persona, el tiempo que se le tiene que dedicar al estudio diario puede oscilar entre 4 y 8 horas. Pero recuerda que no siempre a más tiempo, mas rendimiento, lo importante de verdad es que la mantengas TODOS LOS DÍAS, excepto el día de descanso.

4. El día de descanso.
Como ya vimos en nuestro artículo sobre el sueño, el descanso es parte fundamental e intrínseca del estudio. Por eso tienes que dejar un día de la semana para relajarte, y no tocar los apuntes ni con un palo. Solemos recomendar que sea algún día del fin de semana, ya que así podrás dedicar ese tiempo a realizar actividades sociales. Es indiferente sábado o domingo.

5. Tómatelo como tu trabajo.
Es muy importante que interiorices que este tiempo que has decidido dedicarle a tu oposición es lo que te va llevar al éxito. Debes pensar que es “horario laboral”, e igual que uno no puede “no ir a currar”, tú no puedes “no estudiar”. Te aconsejamos que comuniques a todo el mundo cuál es tu horario de estudio, para que la gente sepa que a ciertas horas del día no vas a estar disponible, ya que es como si estuvieras en el trabajo.

5+1. Ten la mente abierta (al empezar) y se exigente (al continuar).
Puede ser que la rutina que crees que es la mejor el primer día, en segundo o el tercero te des cuenta de que no es productiva. Por eso has de tener la mente abierta y observar si lo que has decidido es realmente lo que te conviene. Puede ser que te resulte más fácil estudiar en otra franja del día, o en otro lugar. Es importante que estos cambios los realices al principio.
También te recomendamos que conforme vayas viendo como interiorices la rutina, ve exigiéndote un poquito más cada mes. Puedes empezar con aumentar 15 minutos un día, y poco a poco ir sumando. Ya verás como no te cuesta trabajo.